Islas Salomón
28.4.10
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El archipiélago de las Islas Salomón se compone de casi un millar de islas dispersas en el Pacífico Sur, situadas al este de Papua Nueva Guinea y al noroeste de Fiji. Algunas de las islas grandes tienen volcanes activos.Hoy en día, las Islas Salomón siguen siendo una joya por descubrir para los viajeros en busca de aventuras, los buceadores y quienes desean experimentar la auténtica cultura melanesia.
Uno de los principales atractivos es su rica diversidad cultural, con representantes de cada raza del pacífico: negros papúes, rubios melanesios, ambarinos polinesios y bronceados micronesios, cada uno con sus costumbres y tradiciones muy vivas.
En los últimos años, las Islas Salomón han empezado a desarrollar su industria turística. Cada año, más y más viajeros están descubriendo estas vírgenes y remotas islas.Para ello no solo han desarrollado la reputación de ser el mejor destino del mundo para el buceo, snorkeling, pesca y surf, sino que ofrecen numerosas actividades relacionadas con la exploración de su exuberante fauna, flora, volcanes y sitios históricos de la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, la industria de la hospitalidad y el transporte siguen necesitando mejorar sus instalaciones, por lo que este país debe ser considerado como un destino de aventura para los viajeros experimentados, más que un lugar de vacaciones para los turistas.
Esto da a los intrépidos viajeros una oportunidad sin precedentes de salir de los caminos trillados y experimentar un verdadero paraíso en los Mares del Sur.
Al igual que la mayoría de los visitantes, nos quedamos en la capital, Honiara, en el Tavanipupu Resort, un excelente complejo al este de la ciudad, con bungalows muy cerca del agua, donde el amigable personal del hotel te trae el desayuno cada mañana, y te avisa con tambores que el almuerzo está servido.Honiara posee un pintoresco puerto de mar, Punto Cruz, refugio de yates y hogar de diversas tiendas, que van desde restaurantes de estilo internacional y tiendas libres de impuestos, a un colorido mercado chino para explorar.
En las islas también puedes practicar una gran cantidad de deportes, que van desde la natación, buceo, pesca deportiva, kayak y esquí acuático, hasta actividades en tierra como el tenis, squash, senderismo, ciclismo y excursiones culturales.Entre la gran cantidad de islotes podemos destacar Malaita, Santa Isabel, Nueva Georgia, Choiseul, San Cristóbal o Guadalcanal que albergan en sus terrenos una sin fin de historias para disfrutar.





El Jet d’Eau es un surtidor de agua de 140 metros de altura que se alza sobre la ensenada del lago Leman como si fuera un monumento más , es el emblema de Ginebra.
Conscientes de la originalidad del Jet d´ Eau y de su potencial como atracción turística, las autoridades de la ciudad decidieron su traslado a orillas del barrio de Eaux-Vives en 1891, convirtiendo la fuente en una inmensa bandera de agua de 90 metros que representa a Ginebra en todo el mundo.
Como un monumento más, el Jet d´ Eau tiene su propio sistema de iluminación que le permite ser visto en las noches de verano hasta las once de la noche desde cualquier punto de la ciudad.
Monte Albán es un sitio arqueológico localizado a 10 km de la ciudad de Oaxaca de Juárez, capital del estado mexicano del mismo nombre.Esta impresionante ciudad, que luce dorada en época de sequía, y color esmeralda en temporada de lluvias, nos habla del esplendor de dos culturas, los zapotecos, quienes la fundaron alrededor del 500 a.C., y los mixtecos, quienes conquistaron todo el fértil valle de Oaxaca unos cuantos siglos antes de la conquista española.
El corazón de la ciudad, la cual alcanzó su máximo esplendor del 200 al 600 d.C., está representado por un enorme espacio llamado Gran Plaza. Aquí te sugerimos comenzar tu recorrido. Imagina cuando en este gran espacio (de 300 metros de largo por 200 de ancho) se asentaba el mercado y se vendían desde alimentos y plantas hasta productos de lujo, que se pagaban con las monedas en turno, es decir, cacao, conchas y sal.

Mezquita de Soliman, Turquía una de las obras maestras de Estambul y fue construida entre 1550-1557 D.C. es el segundo en tamaño, pero el mejor con mucho en calidad y magnificencia, de todos los conjuntos arquitectónico-religioso de la ciudad.
Se construyó en tan solo siete años, prueba de la riqueza y recursos del imperio. Se gastaron unos 60.180 “akçes” (moneda otomana), en la actualidad a unos 70 millones de Euros. En el cementerio se encuentran las tumbas de Solimán, de su esposa Roxelana y del arquitecto Sinán.
Lo importante en recalcar es que el ingreso a estos lugares sagrados se hace sin zapatos, completamente descalzos y las mujeres deberán portar un pañuelo sobre sus cabezas. En los patios hay generalmente mucha gente que va a orar o vuelve de hacerlo, por lo cual habrá que ir con sumo cuidados, ciertas mezquitas como Fatith, guardan en su interior tumbas de antiguos célebre personajes de la historia del país como Mehmet el Conquistador, un sultán muy querido por los turcos y que a razón de ello su tumba se ha convertido en un lugar bastante visitado. La devoción que existe dentro y fuera de una mezquita es una experiencia única e irrepetible.


